Sé que he abandonado mi escritura hacia a ti, desconocido. No es que no haya que decir, de hecho, el problema es que hay demasiado aquí adentro para expresar, y necesito ponerlo en orden, al igual que mi vida, la cual siempre es un tiradero.
No puedo hacer mas que extrañarme ante un acontecimiento tan fantástico como lo es la merma de mis sentimientos por ti, no es que se hayan muerto por sí solos, no es que los hayas apuñalado recientemente como lo hacías antaño. no... sino que alguien más ha venido a arrebatártelos de manera inesperada. Y es que tú sabes que entre aquellos que piden mi atención -e intento plantearlo de la forma menos arrogante posible- nadie tiene algo que realmente me importe, muy por el contrario esa atención me resulta abrumadora, pero es ahí mismo donde reside tu exceso de confianza al poseerme. Siempre has creído que no habrá nadie que me guste tanto como para alejarme de tu lado, te has sentido ligeramente amenazado ante uno solo entre tantos y que resulto, de todos ellos, ser el mas cercano a ti. Cómo no ibas a restarle importancia si yo misma lo hice cuando me preguntaste mi interés en él... pero las personas se equivocan y cambian de opinión.
Él tiene muchas cosas que me gustan y a la vez tiene algo que no sé explicar, es ahí donde comienza a mermar lo que sea que me mantenía unida a ti con un lazo tan fuerte. No es que no desee estar más a tu lado, aun cuando estamos juntos siento esa calidez que transmite seguridad y confort, que me agrada, esa ternura que encoge mi corazón y presiona mi pecho... pero ahora hay alguien que esta despertando esta sensación con una mayor fuerza.
Lamento admitir, que si tuviera que escoger entre ambos lo elegiría a él, sabes que siempre doy segundas oportunidades, y tu las has tenido y no has hecho mas que pisotearlas, incluso ahora que pareciera que tienes un cariño mas profundo hacia mí, no puedo negar que sé que no me amas, y comprobándose está que no te amo a ti. En lo más hondo de mi ser aun me dueles, no quiero tener que pensar si quiera en la idea de lastimarte y aun vive el miedo de que te alejes de mí, pero si realmente no quieres estar conmigo no puedo hacer más que seguir adelante en cierta forma y dejar que tú lo hagas también.
Sé lo mucho que has sufrido antes de que todo esto pasara entre nosotros, siempre quise encontrar la forma de aliviar todo aquello, si algo pude hacer, por mínimo que fuera, me doy por bien servida. A estas alturas no sé que tanta concordancia haya en las palabras que estoy escribiendo, pero como dije al principio, las emociones revolotean en mi cabeza salvajemente en forma de ideas y recuerdos.
Mi querido desconocido, no queda más que vivir con intensa pasión el cariño que aun me queda hacia a ti, esperaré que lo disfrutes y que lo valores, pues sabes que cuando me entrego a alguien, lo hago con todo mi ser, y tú eres una de las pocas personas que ha visto ese lado de mí. Esta persona que ha estado ahí pacientemente hasta meterse entre mis pensamientos esta dispuesta a quererme como yo la quiero, pero deseo ser paciente y esperar a que todo ocurra... como alguna vez lo quise contigo, por ahora no hago mas que debatirme entre un lado y otro, pero siempre priorizando.
Oh desconocido, solo queda dejar que este sentimiento se muera de forma natural, dignamente, como debería ser, no como intentaste matarlo de forma abrupta en el pasado, así este cariño se irá de forma gradual, esperando -de mi parte- que no deje una ausencia abrumadora ni arrepentimiento alguno de tu parte por haber hecho no hecho algo.
Por ahora, hasta que noté algo diferente, no queda mas que decir.