Esta noche hemos salido una vez más, y como siempre decidí mentir a mis padres con respecto al lugar donde pasaría la noche. Posiblemente mi madre comenzó a sospechar, pues mediante los mensajes de texto se negó rotundamente a que me quedara a dormir, sin importar que tuviera que ir por mí a mitad de la madrugada. Como siempre hago cuando realmente quiero hacer algo, hice caso omiso de su prohibición e ignoré sus mensajes, el rotundo fallo de mi celular ha sido el pretexto ideal, hoy (03.04.16) llegué a la casa después del trabajo a las 23:35 y ella estaba dormida, posiblemente no nos dirigiremos la palabra por varios días.
Sé lo que estoy haciendo, desobedeciendo a mi madre por ti, pero al menos sé que no estoy sola en ello. Me ha sorprendido tu entretejido plan para meterme a escondidas en tu habitación sin que tus padres se enteren. Sin duda de todas las veces que lo has hecho, esta fue la más complicada, por un rato pude ver a mi madre yendo a buscarme al lugar donde había dicho, pasaría la noche. A la vez pude ver a tus padres atrapándonos cuando intentabas colarme a tu casa, tu madre gritándome cosas ofensivas y la mirada decepcionada de tu padre. Afortunadamente alguna destructiva fuerza estuvo de nuestra parte... y nada de esto ocurrió.
En esta ocasión no había alcohol de por medio, podría haber sido un destello de mi sentimentalismo, pero podría jurar que pude ver aun más cariño en tus ojos esta vez. Nos acostamos en tu cama con la ropa puesta, y con simples juegos comenzamos todo... Sé como te encanta hacerme estremecer, pero hubo un pequeño precio a pagar en todo esto. La comida de la cena me hizo daño, jamás había experimentado tan terribles nauseas. Ni siquiera podía dormir, ya que al cerrar mis ojos la sensación de vómito atacaba con mayor fuerza. Por un momento pude olvidarme de ello, dormir entre tus brazos ayudo al principio.
Gracias al cambio de horario dormimos aun menos, y la luz que se colaba por la cortina de tu ventana no ayudaba a mi malestar. Ni siquiera podía pensar en abrazarte porque todo me daba asco, soy una persona a la cual le podrían ver pocas veces en el penoso acto del vómito y sin embargo estuve a punto de caer en ello. Me alegró verte preocupado por mí aun cuando el sueño te vencía.
Mas irresponsables no pudimos ser, debíamos irnos de ahí a las 9:30 para llegar al trabajo, y pensar que ni siquiera pudimos levantarnos. Recuerdo a nuestro jefe llamándome para preguntar por qué no habíamos llegado, mi malestar me ayudó a excusarme, pero no a ti, sin embargo estábamos tan desvelados y cansados que aun así no nos importó y seguimos durmiendo. Mas tarde comenzamos a jugar entre nosotros, fue divertido descubrir que yo puedo hacerte estremecer de la misma forma que a tú a mí. Como siempre llegó el momento de irnos, aunque yo siempre me resisto, la verdad me gusta esa burbuja que se crea cuando estamos juntos en tu habitación. Por esta vez cediste ante mi resistencia de irnos, pasamos otro tiempo más estando juntos.
Aunque para nada fue perfecto, me gustó, me agradó, y no puedo hacer más que aceptar que me costaría demasiado dejarte... aunque sé que debería hacerlo. Tú no estás enamorado de mí, pero yo estoy cayendo en esa trampa mortal llamada enamoramiento con mayor velocidad a cada vez que te veo. La única ventaja que tengo es no verte entre semana, pues tu ausencia es el mejor remedio contra el enamoramiento temprano.
Vi a un amigo que no veía hace dos años, al cual puse al tanto de mi vida cuando salimos, al contarle lo que pasó anteriormente con nuestro noviazgo me preguntó si aún eras un idiota, no supe que responder durante varios minutos, hasta que llegué a la conclusión de que por algún motivo eras menos idiota, pero que en el fondo seguías siéndolo. No estoy cegada bajo ninguna visión rosada, estoy muy al tanto de tus defectos, por eso es que me asusta tanto no tener control de mis emociones por ti, ya que a pesar de que sé todo lo que esta mal contigo... con nosotros, sigo queriendo estar contigo.