domingo, 24 de abril de 2016

25.04.16

"Te odio pero te amo". Es la frase más trillada y contradictoria que puede existir, sin embargo he de admitir que la he dicho en más de una ocasión, pero realmente, no te odio, ni de chiste, odio quererte tanto y que no se me corresponda como quisiera. Cuando quieres puedo llegar a ser todo tu mundo, pero cuándo no necesitas de mí ni siquiera existo.

Lo peor en esta situación contigo es mi constante negación. Si no te veo puedo sobrellevar todo de manera más fácil, pero apenas apareces echas por tierra toda mi abstinencia y fortaleza, que tengas ese poder me desespera, sobre todo porque no sé exactamente en qué radica.

Un mensaje, una petición, una sonrisa, un guiño, una careta, un abrazo, un beso en la mejilla... desde lo más simple hasta lo más intimo, no logro deshacerme del cariño que te tengo. Mucha de mi frustración radica en que solo soy tú secretito... solo esa parte de nosotros que va más allá de la amistad. Eso puede llegar a ser un poco cruel.

Pero, ¡oh maldita sea! que cuando vienes a mí con los brazos abiertos no puedo hacer más que recibirte feliz, gustosa.Tanto como para perder el sueño.

Solo espero que este momento en la cima sea duradero, porque el golpe después de, será duro, lo suficiente como para partirme en dos, pero atrapada en mi contradicción, estoy feliz por el momento.

miércoles, 20 de abril de 2016

17.04.16

Tengo el privilegio de presidiario de verte dos días por semana, que son los que llegamos a trabajar juntos. Pero esta semana no ha sido el caso, por cuestiones ajenas a mí no he podido verte y aunque mi salario me exigía tener que ir al lugar de trabajo, deseaba ir solo por verte un rato. Cuando te vi no pude evitar sonreír, sobre todo porque preguntaste por mí, lo cual es bueno y malo... ¿?

Aunque ya te había dicho una de las razones por las que no asistiría lo olvidaste, no me molesta mucho, sé que tienes mala memoria, pero no me agradó la idea de que lo olvidaras, ya que te fuiste una de las primeras personas a quién se lo dije.

Como sea, verte fue grato, incluso podría sentir que me extrañaste, no dejabas de hacer bromas tontas y lanzarme tu mirada traviesa cuando creías que me molestaría... sobre todo porque no tenía voz en ese momento, jodida gripe.

Desgraciadamente nuestro tiempo como algo más que amigos esta pereciendo, y no lo digo porque no quiera verte, o porque tú no quieras, las condiciones para nuestros encuentros cada vez son más riesgosas y precarias... sé que eso mata.

Aparte de eso... han estado apareciendo personas en mi vida, como si hubieran salido todas juntas de golpe y ya que tú admites tan campante que solo no estas con alguien más por rechazado, ten bien en claro que no estoy con nadie más porque no quiero, y no lo digo con señal de prepotencia, sino en señal de que en verdad quiero estar conmigo, aun cuando nuestros sentimientos no son compatibles, y aunque por un tiempo estás para mí, siempre terminas desapareciendo y ya no quiero eso.

Como sea, si esto perece quiero conservar esta amistad, la cual ya sobrevivió a cosas peores... espero que así sea.

martes, 12 de abril de 2016

11.04.16

En mi salón de clases hay una chica, esta chica últimamente ha llamado mi atención con una gran fuerza. No podría decir que es tu competencia, estaría mal dicho, más bien tú eres la competencia de ella. No se puede tomar algo como prioridad cuando ni siquiera tiene la seriedad necesaria. 

Ella me parece hermosa, quiero invitarla a salir, pero me pone tan nerviosa que solo puedo observarla. Voy a tomar valor e invitarla a salir, este otro chico el cual si consideraba "tu competencia", tampoco esta a su nivel de ella. Hay algo en su forma de vestir, en su voz, en su sonrisa, en su caminar... no lo sé, ella me tiene... desgraciadamente tú también tienes una parte de mí y lo quiera o no, aun no he podido quitártela. 

Realmente deseo olvidarte, matar este cariño tan fuerte que te tengo, pero esto no me impide tener sentimientos a otra persona, porque es un cariño maltratado, un cariño de enfermedad terminal, destinado a morir y que no estará vivo por siempre, después de todo es lo que siempre quisiste, que dejara de quererte, y ella se roba de alguna forma, todo el cariño y la atención destinados a ti, aun así te dedico aquí este espacio, cuando mi mente revolotea por querer escribirle los más bellos sonetos a ella, por plasmar en lienzos de colores la alegría que siento al verla.

Desde aquí reporto, que mi cariño por ti, cada vez esta decayendo con mayor fuerza.

jueves, 7 de abril de 2016

07.04.16

El día de hoy he tenido dos pesadillas: la primera, ha sido la más terrorífica, soñé que estaba acostada en la cama, todo estaba en total oscuridad, como cuando tienes los ojos cerrados, entonces pude sentir claramente como el edredón que, era lo único que me cubría, era estirado hasta la orilla y claramente como el peso de alguien más hacía hundirse el colchón en la parte de la esquina, junto a mis pies. Desperté valientemente mirando a mi alrededor en la oscuridad, aun cuando el sopor del sueño pudiera indicarme que era real lo que había sentido, afortunadamente no lo fue. Hice lo que hago siempre para ahuyentar los malos sueños, puse una canción que me gustaba mucho y volví a dormir.

En este punto debo decir, que si bien la primera pesadilla fue atemorizante, la segunda fue todo un trauma, pues aunque la primera estuvo llena de sensaciones reales, hacía alusión a seres que no existen, que jamás he visto, y que probablemente no vea más allá de mis sueños, sin embargo, en la segunda había una persona real. Bien es sabido aquello que se dice, sobre que hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos. Pues aquel que ha osado aparecerse en mis sueños fue él, aquel que tanto odio y que sé, que tú sabes su nombre, por lo cual no es necesaria la presentación.

En sí lo que pasó fue simple: él volvía a mí proclamando querer ser amigo mío nuevamente, lo cuál ya ha pasado en la realidad anteriormente, y que terminó conmigo bloqueándolo en toda red social posible y, literalmente, huyendo de ahí cada vez que me lo encuentro. Bien sabes que si él se me acercara a hablarme ya bastaría para que me alterara, ¿exagero? probablemente ¿no lo quiero cerca? ni a un kilómetro. El sueño empeoró cuando resultó que aquel mal intento de "ser mi amigo", no era más que un plan para hacerme daño... y tú también sabes las horribles cosas que es él, capaz de hacer. No por nada me alejé de él, ni lo quería más en vida.

Lo curioso de esta situación, la cual me levantó muy triste, fue que después de esa pesadilla soñé que estaba contigo, contándote justamente lo que había soñado, lo cual aumenta la tristeza, teniendo tantos amigos, mi mente creo la situación donde a quién acudía primero era a ti. Desgraciadamente de todos los amigos que tengo, eres de los pocos que lo conocen y conocen la historia de nosotros de primera mano, sin mencionar que a ti te veo considerablemente seguido.

No me queda mas que sorprenderme, tanto en un buen sentido, como en uno malo, de lo ingeniosa que puede ser mi mente para mostrarme los rincones de mi mente: desde el más oscuro hasta el más claro, en una sola noche.


miércoles, 6 de abril de 2016

06.04.16

La escuela es un remedio increíble contra tus recuerdos. Hace poco fui al único lugar del ciberespacio donde podría darme una idea de qué pasa por tu mente: tu estado de whatsapp. Tal vez sea un poco acosador hacerlo, pero realmente lo veo y no suelo hacer bulla por ello. Debo admitir que en esta ocasión me conmociono. Saber que hay una chica que no importa cuantas veces dejes de verla te parece hermosa, ¿te gustaría que adivine quién es? Casi podría apostar mis entrañas a cierta persona, la que todos tus amigos y yo hemos creído que es.

Sé con claridad que por mucho que pueda gustarte, no soy la persona que mencionas en tu estado, y sí, no puedo negar que me duele, es como si alguien me hubiera dado un pellizcón en el corazón. Sin importar que me haga sentir un vacío, no me he sentido tan afectada por ello, bendita universidad que me tiene con el brazo torcido. Los estudios son celosos e incluso posesivos, creo que jamás había estado tan feliz de ello.

De alguna manera todo esto me llevo a pensar en una situación hipotética. Si yo tuviera que dejarte... (que se supone ya intenté hacerlo, y cobardemente no pude), no lo haría, me gustas mucho como para solo dejarte de lado de un momento para otro. Entonces entra en juego la segunda parte de esta cosa hipotética, sí él, la única persona que me podría arrebatar tu atención, me pidiera estar con él, lo haría sin pensar, no porque no quisiera estar contigo, sino porque no le vería caso a rechazar una persona que se interesara verdaderamente en mí por alguien que lo hace momentáneamente.

Es curioso, porque en una clase de literatura medieval hablamos del amor cortés, como se empieza por simplemente ver a la mujer y pacientemente estar con ella hasta que un simple suspiro se vuelve amor carnal. El Drut, que podría ser el amante, obtiene los favores de la Midon, que vendría siendo su señora. Lo más entretenido de este tipo de amor, es que la Midon muchas veces es casada o de otra clase social, por lo tanto debe ser un amor secreto, en el cual ambos se ven a escondidas cada que pueden, por otro lado saben que no es para siempre... ¿te suena?

Así de forma muy descarada, me atrevo a pensar, que tú eres mi Drut y yo soy tu Midon.

lunes, 4 de abril de 2016

05.04.16

Hoy decidí escribirte porque he vuelto a revisar su perfil, sí, el de aquel que tanto odio. En realidad no sé si se le pueda llamar odio a eso, tal vez sea otra la palabra indicada. Recuerdo el entonces cuando las cosas no se asemejaban ni de lejos a lo que son hoy en día: ustedes eran amigos, tú tenías una novia y yo estaba con él. A pesar de mi odio no puedo negar que, muchas cosas que te gustan de mí, son características que fui adquiriendo gracias a él, me forme en muchos aspectos y SOY en parte gracias a ese tipo.

Por esta vez realmente no se trata de tú y yo, sino de él en concreto. Alguien que verdaderamente se convirtió en un desconocido para mí, una persona tan tóxica que todos aquellos que éramos cercanos a él nos terminamos alejando. Aun sigo escondiéndome cuando, en contadas ocasiones, su presencia coincide con la mía, tal vez eso sea un trauma, realmente ya no importa.

Espero con todo mi corazón, que nunca termine viéndote como lo veo a él.

domingo, 3 de abril de 2016

02.04.16

Esta noche hemos salido una vez más, y como siempre decidí mentir a mis padres con respecto al lugar donde pasaría la noche. Posiblemente mi madre comenzó a sospechar, pues mediante los mensajes de texto se negó rotundamente a que me quedara a dormir, sin importar que tuviera que ir por mí a mitad de la madrugada. Como siempre hago cuando realmente quiero hacer algo, hice caso omiso de su prohibición e ignoré sus mensajes, el rotundo fallo de mi celular ha sido el pretexto ideal, hoy (03.04.16) llegué a la casa después del trabajo a las 23:35 y ella estaba dormida, posiblemente no nos dirigiremos la palabra por varios días.

Sé lo que estoy haciendo, desobedeciendo a mi madre por ti, pero al menos sé que no estoy sola en ello. Me ha sorprendido tu entretejido plan para meterme a escondidas en tu habitación sin que tus padres se enteren. Sin duda de todas las veces que lo has hecho, esta fue la más complicada, por un rato pude ver a mi madre yendo a buscarme al lugar donde había dicho, pasaría la noche. A la vez pude ver a tus padres atrapándonos cuando intentabas colarme a tu casa, tu madre gritándome cosas ofensivas y la mirada decepcionada de tu padre. Afortunadamente alguna destructiva fuerza estuvo de nuestra parte... y nada de esto ocurrió.

En esta ocasión no había alcohol de por medio, podría haber sido un destello de mi sentimentalismo, pero podría jurar que pude ver aun más cariño en tus ojos esta vez. Nos acostamos en tu cama con la ropa puesta, y con simples juegos comenzamos todo... Sé como te encanta hacerme estremecer, pero hubo un pequeño precio a pagar en todo esto. La comida de la cena me hizo daño, jamás había experimentado tan terribles nauseas. Ni siquiera podía dormir, ya que al cerrar mis ojos la sensación de vómito atacaba con mayor fuerza. Por un momento pude olvidarme de ello, dormir entre tus brazos ayudo al principio.

Gracias al cambio de horario dormimos aun menos, y la luz que se colaba por la cortina de tu ventana no ayudaba a mi malestar. Ni siquiera podía pensar en abrazarte porque todo me daba asco, soy una persona a la cual le podrían ver pocas veces en el penoso acto del vómito y sin embargo estuve a punto de caer en ello. Me alegró verte preocupado por mí aun cuando el sueño te vencía.

Mas irresponsables no pudimos ser, debíamos irnos de ahí a las 9:30 para llegar al trabajo, y pensar que ni siquiera pudimos levantarnos. Recuerdo a nuestro jefe llamándome para preguntar por qué no habíamos llegado, mi malestar me ayudó a excusarme, pero no a ti, sin embargo estábamos tan desvelados y cansados que aun así no nos importó y seguimos durmiendo. Mas tarde comenzamos a jugar entre nosotros, fue divertido descubrir que yo puedo hacerte estremecer de la misma forma que a tú a mí. Como siempre llegó el momento de irnos, aunque yo siempre me resisto, la verdad me gusta esa burbuja que se crea cuando estamos juntos en tu habitación. Por esta vez cediste ante mi resistencia de irnos, pasamos otro tiempo más estando juntos.

Aunque para nada fue perfecto, me gustó, me agradó, y no puedo hacer más que aceptar que me costaría demasiado dejarte... aunque sé que debería hacerlo. Tú no estás enamorado de mí, pero yo estoy cayendo en esa trampa mortal llamada enamoramiento con mayor velocidad a cada vez que te veo. La única ventaja que tengo es no verte entre semana, pues tu ausencia es el mejor remedio contra el enamoramiento temprano.

Vi a un amigo que no veía hace dos años, al cual puse al tanto de mi vida cuando salimos, al contarle lo que pasó anteriormente con nuestro noviazgo me preguntó si aún eras un idiota, no supe que responder durante varios minutos, hasta que llegué a la conclusión de que por algún motivo eras menos idiota, pero que en el fondo seguías siéndolo. No estoy cegada bajo ninguna visión rosada, estoy muy al tanto de tus defectos, por eso es que me asusta tanto no tener control de mis emociones por ti, ya que a pesar de que sé todo lo que esta mal contigo... con nosotros, sigo queriendo estar contigo.

viernes, 1 de abril de 2016

01.04.16

Hoy puedo ver, de forma notable, que de los dos no se hace uno. Tú no eres mi propietario, ni siquiera estás enamorado de mí, no soy un objeto. Aunque deseo pensar que tienes esto claro tu actitud es la opuesta. Podría afirmar que sí bien no faltan personas que se fijen en mí, si me falta interés en ellas. Desgraciadamente es muy difícil que alguien llame mi atención, y aunque tú la tienes casi toda, no la aprecias. La única persona que podría considerar "tu competencia", no puede ser siquiera mencionada en tu presencia, porque como un niño envidioso al que le quieren quitar un juguete, haces un berrinche. La forma patética en la que respondo a tus berrinches, es la de la madre consentidora: accedo a salir contigo también; accedo a quedarme contigo también; accedo a abrazarte también; accedo a mirarte de forma tierna también; accedo a que no me dejes ir.

Y es entonces que cuando a ambos les he dado una respuesta positiva, ambos se olvidan. No quiero convertir esto en un jala y estira entre dos personas. Uno no quiere tenerme del todo, pero no sea que otro lo quiera, porque entonces se desata el infierno. Otro quiere acercarse a mí, sin embargo parece ser que no esta seguro de lo que quiere, y para eso... es mejor estar sola.

Me enteré de que por causas ajenas a ambos tal vez no podías solventar una cita. Sé que no eres un cajero, trabajamos juntos, así que entiendo lo que te cuesta pagar una cita. Así me veo en la necesidad de enviarte un mensaje, primero como persona preocupada, te pregunto si estas bien, y decides no responder. Conozco suficiente de ti para saber que no quisiste responder, que aquellas cosas azules e infernales no ameritaban hacer un drama. Si no deseabas ni siquiera responderme, ¿cómo ibas siquiera a querer salir conmigo? Estuve a punto de decirte que yo pagaría, pero no quise molestarte, tal vez no tenías ánimos de salir.

Intento ser lo más comprensiva posible, desgraciadamente entre tu actitud y la mía, solo salgo lastimada. Puedo sentir ese dolor en mi pecho, ese escozor en los ojos y el nudo en mi garganta. Me muero por dibujar, por estrenar mis gises nuevos que compre con empeño y emoción... ni eso puedo porque mi tristeza obstruye mi inspiración. Me ahogo en un estúpido vaso de agua, si no querías salir ¿para qué carajo hiciste un berrinche porque salía con alguien más? honestamente todo parece estar en tu contra.