El día de hoy he tenido dos pesadillas: la primera, ha sido la más terrorífica, soñé que estaba acostada en la cama, todo estaba en total oscuridad, como cuando tienes los ojos cerrados, entonces pude sentir claramente como el edredón que, era lo único que me cubría, era estirado hasta la orilla y claramente como el peso de alguien más hacía hundirse el colchón en la parte de la esquina, junto a mis pies. Desperté valientemente mirando a mi alrededor en la oscuridad, aun cuando el sopor del sueño pudiera indicarme que era real lo que había sentido, afortunadamente no lo fue. Hice lo que hago siempre para ahuyentar los malos sueños, puse una canción que me gustaba mucho y volví a dormir.
En este punto debo decir, que si bien la primera pesadilla fue atemorizante, la segunda fue todo un trauma, pues aunque la primera estuvo llena de sensaciones reales, hacía alusión a seres que no existen, que jamás he visto, y que probablemente no vea más allá de mis sueños, sin embargo, en la segunda había una persona real. Bien es sabido aquello que se dice, sobre que hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos. Pues aquel que ha osado aparecerse en mis sueños fue él, aquel que tanto odio y que sé, que tú sabes su nombre, por lo cual no es necesaria la presentación.
En sí lo que pasó fue simple: él volvía a mí proclamando querer ser amigo mío nuevamente, lo cuál ya ha pasado en la realidad anteriormente, y que terminó conmigo bloqueándolo en toda red social posible y, literalmente, huyendo de ahí cada vez que me lo encuentro. Bien sabes que si él se me acercara a hablarme ya bastaría para que me alterara, ¿exagero? probablemente ¿no lo quiero cerca? ni a un kilómetro. El sueño empeoró cuando resultó que aquel mal intento de "ser mi amigo", no era más que un plan para hacerme daño... y tú también sabes las horribles cosas que es él, capaz de hacer. No por nada me alejé de él, ni lo quería más en vida.
Lo curioso de esta situación, la cual me levantó muy triste, fue que después de esa pesadilla soñé que estaba contigo, contándote justamente lo que había soñado, lo cual aumenta la tristeza, teniendo tantos amigos, mi mente creo la situación donde a quién acudía primero era a ti. Desgraciadamente de todos los amigos que tengo, eres de los pocos que lo conocen y conocen la historia de nosotros de primera mano, sin mencionar que a ti te veo considerablemente seguido.
No me queda mas que sorprenderme, tanto en un buen sentido, como en uno malo, de lo ingeniosa que puede ser mi mente para mostrarme los rincones de mi mente: desde el más oscuro hasta el más claro, en una sola noche.
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