"Te odio pero te amo". Es la frase más trillada y contradictoria que puede existir, sin embargo he de admitir que la he dicho en más de una ocasión, pero realmente, no te odio, ni de chiste, odio quererte tanto y que no se me corresponda como quisiera. Cuando quieres puedo llegar a ser todo tu mundo, pero cuándo no necesitas de mí ni siquiera existo.
Lo peor en esta situación contigo es mi constante negación. Si no te veo puedo sobrellevar todo de manera más fácil, pero apenas apareces echas por tierra toda mi abstinencia y fortaleza, que tengas ese poder me desespera, sobre todo porque no sé exactamente en qué radica.
Un mensaje, una petición, una sonrisa, un guiño, una careta, un abrazo, un beso en la mejilla... desde lo más simple hasta lo más intimo, no logro deshacerme del cariño que te tengo. Mucha de mi frustración radica en que solo soy tú secretito... solo esa parte de nosotros que va más allá de la amistad. Eso puede llegar a ser un poco cruel.
Pero, ¡oh maldita sea! que cuando vienes a mí con los brazos abiertos no puedo hacer más que recibirte feliz, gustosa.Tanto como para perder el sueño.
Solo espero que este momento en la cima sea duradero, porque el golpe después de, será duro, lo suficiente como para partirme en dos, pero atrapada en mi contradicción, estoy feliz por el momento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario