miércoles, 20 de abril de 2016

17.04.16

Tengo el privilegio de presidiario de verte dos días por semana, que son los que llegamos a trabajar juntos. Pero esta semana no ha sido el caso, por cuestiones ajenas a mí no he podido verte y aunque mi salario me exigía tener que ir al lugar de trabajo, deseaba ir solo por verte un rato. Cuando te vi no pude evitar sonreír, sobre todo porque preguntaste por mí, lo cual es bueno y malo... ¿?

Aunque ya te había dicho una de las razones por las que no asistiría lo olvidaste, no me molesta mucho, sé que tienes mala memoria, pero no me agradó la idea de que lo olvidaras, ya que te fuiste una de las primeras personas a quién se lo dije.

Como sea, verte fue grato, incluso podría sentir que me extrañaste, no dejabas de hacer bromas tontas y lanzarme tu mirada traviesa cuando creías que me molestaría... sobre todo porque no tenía voz en ese momento, jodida gripe.

Desgraciadamente nuestro tiempo como algo más que amigos esta pereciendo, y no lo digo porque no quiera verte, o porque tú no quieras, las condiciones para nuestros encuentros cada vez son más riesgosas y precarias... sé que eso mata.

Aparte de eso... han estado apareciendo personas en mi vida, como si hubieran salido todas juntas de golpe y ya que tú admites tan campante que solo no estas con alguien más por rechazado, ten bien en claro que no estoy con nadie más porque no quiero, y no lo digo con señal de prepotencia, sino en señal de que en verdad quiero estar conmigo, aun cuando nuestros sentimientos no son compatibles, y aunque por un tiempo estás para mí, siempre terminas desapareciendo y ya no quiero eso.

Como sea, si esto perece quiero conservar esta amistad, la cual ya sobrevivió a cosas peores... espero que así sea.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario