lunes, 4 de abril de 2016

05.04.16

Hoy decidí escribirte porque he vuelto a revisar su perfil, sí, el de aquel que tanto odio. En realidad no sé si se le pueda llamar odio a eso, tal vez sea otra la palabra indicada. Recuerdo el entonces cuando las cosas no se asemejaban ni de lejos a lo que son hoy en día: ustedes eran amigos, tú tenías una novia y yo estaba con él. A pesar de mi odio no puedo negar que, muchas cosas que te gustan de mí, son características que fui adquiriendo gracias a él, me forme en muchos aspectos y SOY en parte gracias a ese tipo.

Por esta vez realmente no se trata de tú y yo, sino de él en concreto. Alguien que verdaderamente se convirtió en un desconocido para mí, una persona tan tóxica que todos aquellos que éramos cercanos a él nos terminamos alejando. Aun sigo escondiéndome cuando, en contadas ocasiones, su presencia coincide con la mía, tal vez eso sea un trauma, realmente ya no importa.

Espero con todo mi corazón, que nunca termine viéndote como lo veo a él.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario